La madrugada del 25 de diciembre cambió la vida de una familia de la Colonia Tránsito, en la Delegación Cuauhtémoc, después de que Saúl Pilar Ruiz, de 38 años, golpeara brutalmente a su esposa, Alma, de 26 años, quien perdería la vida más tarde en el Hospital de Balbuena.

Tras ingresar a su esposa al hospital, Saúl se dirigió a su casa y se llevó a sus tres hijos, dos niñas de 6 y 4 años, así como a un niño de 2 años.

En un inicio dijo que habían sido víctimas de un asalto y que durante el acto su esposa resultó muy afectada, pero su inesperada desaparición lo colocó como el principal sospechoso de su asesinato.

El paradero de los cuatro fue desconocido por varias horas, hasta que la Fiscalía General de Justicia de Veracruz le informó a las autoridades de la Ciudad de México, que el 26 de diciembre habían hallado los cuerpos sin vida de los tres menores al interior de una habitación en el Hotel Urcid, en la localidad veracruzana de Altotonga, así como el de su padre, quien aparentemente se habría suicidado.

Además de haber matado a sus familiares, las autoridades informaron que Saúl también violó a su hija de 6 años.

“Al ingresar, peritos de la entidad observaron que los cuatro cuerpos presentaban heridas producidas por proyectil de arma de fuego, en tanto que junto al adulto se encontraba una pistola”, declaró Edmundo Garrido, procurador general de Justicia de la Ciudad de México.

Las pruebas periciales arrojaron que Saúl fue el encargado de disparar el arma de fuego, además de que en un audio dejado en su teléfono celular admitió el asesinato de su esposa, al asegurar que reaccionó de esa manera tras descubrir que le había sido infiel.

“La Policía de Veracruz dio cuenta de evidencia de audio, en donde el sospechoso aceptó haber matado a su pareja sentimental por motivos íntimos y personales”, señaló Edmundo Garrido.

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